Bollos de leche a mi manera


Hola a todos. Hoy os traigo una receta dulce.  Hacía tiempo que estaba pensando en preparar unos ricos bollos de leche. Hasta que me decidí una tarde y me metí en la cocina con ganas de preparar estos bollos tan ricos para desayunar o merendar. Es un dulce tradicional rumano, pero aquí también se está preparando, solo con unas poquitas diferencias. A continuación os voy a explicar todo. Seguirme. 

Ingredientes:
Para la masa:
  • 1 kilo de harina
  • 400 ml de leche
  • 125 g de azúcar
  • 50 ml de aceite de oliva suave
  • 3 huevos
  • 50 g de levadura fresca
  • Ralladura de medio limón
  • Aroma de vainilla



Para el almíbar:
  • 200 ml de agua
  • 100 g azúcar moreno sin procesar
  • La piel de media naranja
Para adorno:
  • 100g de miel 
  • 30 g de piñones tostados y molidos
  • 50 g de nueces molidas


 





Para empezar es muy importante deciros que todos los ingredientes tienen que estar a la misma temperatura que el ambiente de vuestras cocinas, menos la leche que tiene que estar caliente.
Os voy a explicar el procedimiento manual de prepararlos.Anuncios in article Quien tiene robot de cocina  mejor, el procedimiento es el mismo.
1. Se rompe la levadura en un bol y se le añade 50 ml de leche calentita (35ºC, que no sea muy caliente para no estropear la levadura). Se mezclan bien los dos ingredientes hasta que se disuelve la levadura,
luego se le añade dos cucharas soperas de harina y se tapa con film transparente. Se deja a fermentar unos 15 minutos.


2. En un cuenco se echa la harina tamizada, se le hace un volcán en el centro y se le añaden los huevos, el azúcar, el aceite, la levadura fermentada,
el aroma de vainilla, la ralladura de limón
y se empieza a mezclar añadiendo poco a poco la leche calentita (35ºC)
se sigue mezclando hasta que se incorpora toda la harina.
Si veis que queda pegajosa la masa podéis añadir un poco más de harina y seguir amasando. Sacar la masa en la mesa de trabajo espolvoreada con harina y seguir amasando unos minutos más hasta que queda elástica.
3. Se añaden unas gotas de aceite en el fondo del cuenco y luego se echa la masa. Se tapa con film transparente y se deja a fermentar.
Yo he puesto el horno en modo de fermentación a 35ºC para 45 minutos o hasta que la masa dobla su tamaño. Si no tenéis esta función en vuestro horno dejar el cuenco en la temperatura ambiente tapado con unos paños limpios de cocina para que se guarde la temperatura en el interior.
4. Mientras que  fermenta la masa se prepara el almíbar. Se pone al fuego en un caso el agua, el azúcar moreno y la piel de naranja. Se deja a cocer 5 minutos a fuego moderado desde el primer hervor. Se aparta y se deja a enfriar.









5. Una vez pasado el tiempo de fermentación  se prepara la mesa de trabajo echando unas gotas de aceite de oliva suave y se saca la masa del cuenco. Se va amasando un poquito y luego se va cortando trozos y darle la forma como se ve en la foto. Se forman tiras y luego de una punta se va enrollando por un lado y de la otra por otro lado haciendo una forma de 8. Según se van haciendo se van colocando en la bandeja del horno donde previamente se le pone papel vegetal. En la segunda bandeja les he dado otra forma. Se dejan unos 15 minutos a crecer dentro de la bandeja.

6. Se enciende el horno a 200ºC con calor arriba y abajo y cuando ya está caliente se va introduciendo la primera bandeja.
 
Si vosotros queréis preparar menos cantidad solo tenéis que usar la mitad de los ingredientes. Se dejan en el horno 25 minutos aproximadamente dependiendo de cada tipo de horno. Pasados los 20 minutos podéis hacer la prueba con el palillo, si sale seco ya están hechos.

7. Cuando ya están fríos se le echa por encima el almíbar (sin sacarlos de la bandeja), dependiendo como os gusta, con más o menos cantidad. Pero os aseguro que cuanto más jugosos más ricos están.
Se dejan a descansar un par de minutos para que absorben bien el almíbar, luego se van pincelando con miel y al final se adorna con la mezcla de piñones y nueces.
Si no tenéis molidas las nueces y los piñones podéis hacerlo fácilmente con la ayuda de un rodillo de madera o con el robot de cocina. Yo los he hecho con el rodillo para quedarse con algunos trocitos. He dejado algunos sin adorno solo con el almíbar.

-El resultado final: unos bollos tiernos y esponjosos, vamos, riquísimos.
Es una receta un poco elaborada pero os digo que vale la pena el esfuerzo, y seguro que le gustara a toda la familia.
Un saludo y
¡Hasta la próxima!

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