Pechuga de pollo al horno con queso y tomate-jugosa y deliciosa


Creo que muchos de vosotros cuando hablan de la pechuga de pollo piensan en una carne reseca y sin sabor. En realidad es así, pero habrá que hacer algo para darle un buen sabor. Sobre todo porque la pechuga de pollo es una carne sana y que nos aporta una serie de vitaminas y minerales y porsupuesto proteínas de buena calidad. Así que de esta vez te voy a enseñar como preparar la pechuga al horno para que te salga jugosa y con sabor espectacular.
Ingredientes:
una pechuga de pollo
-Para marinar la pechuga:
medio vaso de vino blanco o rosado
4 cucharadas aceite de oliva
una cucharadita de pimentón dulce
media cucharadita de orégano seco
media cucharadita albahaca seca
pimienta molida
media cucharadita curcuma molida
2 dientes ajo picado
una cucharadita de sal
-más ingredientes
3 tomates
queso Gouda o Mozarella
queso rallado Mozarella
albahaca fresca picada
Modo de preparar:

Primero empezamos con preparar la mezcla para marinar la pechuga. Se añade en un bol el aceite de oliva o el de vuestra preferencia, el vino blanco o rosado, el pimentón dulce, la cúrcuma en polvo, el orégano y la albahaca, piienta molida, los dos dientes de ajo picados finamente y la cucharadita de sal. Si prefieren más salada la pechuga se le puede añadir más sal. Se mezclan bien todos los ingredientes y se sigue con la pechuga de pollo. Se corta en dos partes y luego a cada trozo de pechuga se le hace unos cortes profundos por la parte ancha dejando un espacio de 2 cm aproximadamente. El corte se va hacer con cuidado para no llegar hasta abajo y no cortar de todo la pechuga. Va a quedar con una especie de bolsillos. Se hace lo mismo con la segunda parte de la pechuga. Luego se colocan en un recipiente y se empapan bien con la mezcla que se hizo antes. Se introduce bien entre los cortes para que coja bien de sabor. Se tapa el recipiente y se lleva al frigorífico para una hora por lo menos. Podéis dejarla más horas. Cuanto más tiempo la dejamos a marinar más sabrosa estará.
Mientras se va a cortar los tomates en rodajas con un grosor de medio centímetro más o menos. También se corta el queso con el mismo grosor y con un ancho de 2 cm aproximadamente.
Luego se saca del frigorífico y se coloca en una bandeja apta para el horno.
Por cierto, el horno se precalienta a 200ºC o 392ºF con calor arriba y abajo. Una vez colocada la pechuga en la bandeja se le va a poner en cada uno de los cortes un trozo de queso. Luego detrás de cada trozo de queso se coloca una rodaja de tomate. Las rodajas que sobran se van a colocar en la bandeja alrededor o entre las dos pechugas. Por encima se le echa el resto de la salsa donde se ha marinado la pechuga.
Se lleva la bandeja al horno para 20-25 minutos aproximadamente. Luego se saca y se le echa por encima una buena capa de queso mozarella rallado especial para gratinar. Se pone la bandeja otra vez al horno para gratinar la pechuga. Unos 10 minutos más o menos. Una vez que el queso está bien fundido se saca la pechuga del horno, se le echa un poco de albahaca fresca picada por encima y lista para disfrutarla. Yo la he acompañado con unas rodajas de calabacín a la plancha pero se puede acompañar con arroz o con otro tipo de verduras salteadas. La pechuga cocinada de esta manera resulta muy jugosa, con un sabor y aroma espectaculares. Espero que os guste la idea y que preparéis vosotros también esta deliciosa pechuga de pollo al horno con queso y tomate.
¡Hasta la próxima!


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